Seleccionar página

No sólo en las películas americanas y en los libros de Sci-Fi encontramos referencias a la nanotecnología. En las series de animación vemos también verdaderas joyas ilustradas.

En Cowboy Bebop: La película, Spike y los demás tripulantes de la nave Bebop se enfrentarán a una de las misiones más peligrosas de su carrera, un ataque bioterrorista.

En esta película tenemos un claro ejemplo de como la animación asiática y la nanotecnología pueden entrelazar sus caminos para conseguir obras como esta.

Pero ¿Quién es Spike?

 

Japón, bien conocido por todos por ser pioneros en nuevas tecnologías (y por invadir Barcelona cada verano), tiene su propio estilo de animación: el anime. Este se caracteriza por unos trazos concretos en la creación de los personajes (ojos grandes, pelos de colores…) y por ser un tipo de dibujo más enfocado al público adulto.

En 1998 el estudio Sunrise y Bandai Visual crearon una serie de 26 capítulos titulada “Cowboy Bebop” que narraba las aventuras de Spike Spiegel y sus amigos, unos cazarecompensas espaciales en el año 2071, años después de que la Tierra hubiese sido parcialmente destruida y los humanos fundasen colonias por todo el Sistema Solar.

En 2001, tras el éxito de este anime a escala mundial, se lanzó la primera película titulada Cowboy Bebop: knockin on heavens door, que posteriormente se cambió a Cowboy Bebop: La película por problemas de copyright.

 

Sinopsis

 

En esta ocasión nos encontramos en Marte, a escasos días de la celebración de Halloween. Un camión, que había sido robado pocos días antes, explota en una de las calles más transitadas de este planeta, desprendiendo una substancia que mata a cientos de personas al instante y que resulta indetectable en las autopsias que se practican posteriormente.

El gobierno, alertado por un posible ataque bioterrorista, pone precio a la captura del causante de tal catástrofe temiendo un segundo atentado. En la nave Bebop, Spike, Jet, Fayne, Ed y Ein, en ver la gran suma de dinero que se ofrece por su captura, deciden ponerse en marcha para descubrir el paradero del terrorista pero lo que encontrarán no será uno de tantos casos a los que ya estaban acostumbrados.

 

¿Y dónde está la nano?

 

Seguramente ya os lo estéis imaginando pero, por si queda algún rezagado, efectivamente, la substancia mortal de la que hablan son nanorobots. Estos se camuflan en el cuerpo de las personas en forma de linfocitos, llegando al cerebro de estas y devorándolo.

Sorprende gratamente cómo, durante la película, explican con gran detalle qué es la nanoescala y qué es un nanorobot, dejando incluso claro que no se trata de robots metálicos en miniatura, sino de estructuras proteicas.

La película, aparte de entretener, nos hace reflexionar sobre el peligro real de que la nanotecnología pueda caer en malas manos y de la falta de un sistema de actuación frente a un posible ataque. ¿Podrían darse casos así en unos años?

 

 

Un “must” en el género de animación

 

Si te gusta este estilo de animación o si tienes curiosidad, esta es una película de acción casi obligatoria, con una animación y una banda sonora brillantes y que sabe plasmar de forma correcta el concepto de la nanotecnología. Y, si te quedas con ganas de más después de ver la película, tienes la serie que no te dejará indiferente.

Os animo a todos a verla y a haceros esta pregunta: ¿Es la nanotecnología el peligro o son las mentes de las personas las que la tornan así?