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Nueva entrada de nuestra colaboradora Cristina Martín. Hoy nos habalrá de unos de los principales divulgadores y autores de ciencia, Isaac Asimov y su trilogía Fundación, también conocida como el ciclo de Trantor, esta heptalogía, galardonada con el premio Hugo en 1966, representa uno de los puntos de referencia más importantes si hablamos de Sci-Fi.

La Trilogía de Trantor

Está compuesta por tres libros principales: Fundación, Fundación e Imperio y Segunda Fundación. Y cuatro libros más que ayudan a dar forma a todo este universo Fundacional: Los límites de la Fundación, Fundación y Tierra, Preludio a la Fundación y Hacia la Fundación.

Isaac Asimov, nos transporta a un futuro dónde la humanidad ha conquistado la Galaxia y todo está bajo el mando del Imperio, el cual tiene su sede en Trantor, un planeta en medio de la Galaxia.

Pero Hari Seldon, uno de los mejores científicos de sus tiempos, predecirá a partir de las matemáticas y la psicohistoria la caída del Imperio y un futuro sumido en la barbarie.

Gracias a él se creará el denominado “Plan Seldon”, un plan que consiste en la creación de dos Fundaciones, cada una a un extremo de la galaxia, que trabajaran de forma paralela para acortar este periodo de decadencia galáctica y crear un segundo imperio.

En esta trilogía veremos matices del auge y la caída de Roma e intrigas comparables a las que aparecen en las historias de Sherlock Holmes. Además Asimov nos transmite su ciencia de un modo sencillo, haciendo que llevar un campo de fuerza antibalas a nuestro alrededor nos parezca algo de lo más normal.

El ritmo de la historia es fluido, dejando siempre ese halo de intriga a final de cada capítulo. Los personajes no caen en los clichés de héroes que siempre tienen una solución o una respuesta ingeniosa. Son inteligentes, pero ante todo, son humanos y cometen errores. Al ser una trilogía que engloba tantos siglos uno puede imaginarse que difícilmente te puedas encariñar con ninguno de sus personajes porque apenas duran contigo tres capítulos seguidos. Pero Isaac les da vida, les aporta una personalidad y hace que cada uno de ellos tenga su valor en la saga.

Pero bueno, ¿qué tiene que ver la nanotecnología en todo esto?

Pues la nanotecnología representa el motor económico para este universo galáctico.

La Fundación basa su economía en la energía atómica, creando nanodispositivos capaces de cualquier cosa imaginable. Se habla de curar enfermedades a través de la alimentación, de nanoreactores capaces de crear campos de fuerza unipersonales, bombas de la más alta tecnología comprimidas en el tamaño de una pulga, etc.

Asimov nos deja muy claro que el futuro, además de estar formado por grandes distancias y naves colosales, no es posible sin comprimir al máximo nuestra tecnología hasta hacerla casi invisible para el ojo humano.

¿Qué opinas? ¿Es tan lejano este futuro como parece a simple vista o ya forma parte de nuestra realidad?