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Nikola Tesla, el hombre que inventó el siglo XX

“¡Ya antes de que desaparezcan muchas generaciones, nuestras máquinas van a ser movidas por la fuerza desde cualquier lugar del universo! En todo universo existe energía”. Estas palabras las dijo el genial científico Nikola Tesla.  Hay veces en que los grandes hombres pasan desapercibidos y olvidados, incluso hasta denostados durante su vida, para, nada más morir, reconocerle todos sus méritos, y en alguna ocasión como esta, después de casi cien años, aún se siguen usando sus descubrimientos y se continua investigando sobre sus diseños, teorías y aparatos. Fue un hombre que se había adelantado a su tiempo, en el amplio sentido de la palabra.

Nikola Tesla se ha convertido por méritos propios y quizás, meritos mitológicos en uno de los científicos más importantes del siglo XX y quizás de la historia.

Mucho se ha escrito de este genio, llegando a acercarse a la categoría de mito, os dejo el inicio de un artículo de La Vanguardía:

Un genio. Un visionario. Un mago. Un loco. Un nuevo Prometeo. Incluso, para algunos, un habitante del planeta Venus arribado para iluminar -literalmente- la Tierra.

O W. Bernard Carlson, autor de la biografía más celebrada de Tesla, explica esto de la siguiente forma:

Es considerado o el más grande genio solo superado por da Vinci o un chiflado. Para un biógrafo, él es el Everest de los inventores.

Y según Nexus Magazine:

El doctor Nikola Tesla era considerado como una de las personas más conocidas de la Tierra. Hoy día ha desaparecido de nuestros libros científicos y de los libros de texto. ¿Qué es lo que descubrió y por qué cayó en el olvido?

¿Quién fue Nikola Tesla?

Tesla nació en Smiljan, en la zona croata del antiguo imperio austrohúngaro en 1856, y falleció ya como ciudadano estadounidense en Nueva York en 1943.

Tesla fue capaz de alumbrar la época moderna, la era de la electricidad, con las ventajas de su corriente alterna. Pero también creó o puso la semilla de muchos inventos que han configurado el siglo XX, desde el radar y la robótica a la radio y los rayos X y otros inventos olvidados. Pese a lo cual, murió pobre, cuidando palomas heridas en habitaciones de hoteles que no pagaba.

Algunos mitos y Tesleyendas

Nobel: Se le concedió el Premio Nobel de Física en 1915 junto a Thomas Alva Edison (1847-1931), per que lo rechazó por su mutua y manifiesta enemistad y lo rechazó porque no estaba de acuerdo con que Guglielmo Marconi (1874-1937) recibiera la mitad del Premio Nobel de Física en 1909, ya que le acusaba de haberle robado la patente de la radio.

Pues parece que fue mentira, tal y cómo muestran los archivos históricos sobre los Premios Nobel, ya que Tesla solo recibió una única nominación para el Premio Nobel de Física y fue para en 1937. Aquí podéis ver el origen del mito, bien documentado; incluso se aclara que es mentira en la propia página web de la Tesla Memorial Society of New York.

Lo curioso es que muchos libros, novelas, e incluso la wikipedia, han propagado este mito y claro ha llegado a nuestros días en su esplendor, sobre todo por el crecimiento del mito Tesla.

El premio más importante que recibió Tesla fue la Medalla Edison de 1916, la máxima distinción otorgada por el AIEE (Instituto Americano de Ingenieros Electrónicos). Tesla fue vicepresidente de la AIEE entre 1892 y 1894. Para los que no lo sean, la AIEE se convirtió en 1963 en la IEEE (Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos) y la Medalla Edison es el premio más prestigioso que concede la IEEE en la actualidad, un premio que solo puede recibir una única persona al año y que muchos consideran el “Nobel de los ingenieros.”

Doctorado: Tesla obtuvo un doctorado. Pues parece que tampoco. Entre 1888 y 1891, Tesla impartió unas conferencias en la Universidad de Columbia; siendo vicepresidente de la AIEE, esta universidad le nombró Doctor Honoris Causa en 1894 . Tesla recibió 13 doctorados Honoris Causa en su vida (Universidad de París, Instituto Politécnico de Viena, Universidad de Poitiers, Universidad de Belgrado, Instituto Politécnico de Graz, Universidad de Brno, Universidad de Yale, Universidad de Zagreb, Instituto Politécnico de Bucarest, Universidad de Grenoble, Universidad de Sofía y Universidad de Praga), pero nunca llego a obtener el oficial (Ph.D.).

Os dejó un post ampliado sobre estos mitos y Tesla

Genio o loco

El mito que ha llegado a nuestrros días también se alimenta por realizar declaraciones públicas rayanas a la locura, que hoy en día destruirían la credibilidad de cualquier científico rápidamente.

Por ejemplo, cuando Marconi (acreditado como inventor de la radio) estaba trabajando en importantes pruebas de señales de radio, Tesla declaró públicamente que él ya había recibido señales a través de transmisores radiales y que creía que eran señales provenientes de Marte, por lo que aseguró que pronto podría comunicarse con otros planetas.

En otras oportunidades, también dijo estar trabajando en un proyecto sobre un torpedo que podía ser llamado de vuelta luego de ser disparado, y en un poderoso rayo de la muerte (que evidentemente nunca fue concretado, pero que sirvió de inspiración a muchos autores de ciencia ficción).

Además de hablar de supuestas comunicaciones con marcianos, Tesla también aseguró tener algunas visiones que le permitían llegar a ideas para sus inventos. Dijo haber tenido una visión de todo su modelo de corriente alterna, que lo dibujó en la tierra y que así fue como se le ocurrió, sin embargo, ya llevaba varios años trabajando en él, por lo que la veracidad de su visión es muy dudosa.

Otra visión que dijo tener involucraba a una paloma, aves que le gustaban mucho. Esta visión fue en sus últimos años, y en ella, según Tesla, se le apareció una de sus palomas blancas y de repente dos potentes rayos de luz lo cegaron por unos segundos, comunicándole que ya había finalizado el trabajo de toda su vida y que pronto moriría.

Nanoapuntes: La Torre Wardenclyffe

Una de los proyectos más conocidos de Tesla es el de la torre de Wardenclyffe, estructura que usaría para transmitir señales a través de la tierra y el aire, y así rivalizar los avances de Guglielmo Marconi en la telegrafía inalámbrica. Si bien ese fue el argumento usado para conseguir inversores, lo que en realidad buscaba era eventualmente transmitir energía sin cables. En palabras del propio Tesla:

Sacar energía de la tierra y devolverla a una velocidad enorme creando así ondas o perturbaciones las que, propagadas a través de la tierra como si fuese un cable, pueden ser detectadas a grandes distancias por circuitos receptores sintonizados cuidadosamente.

El  proyecto fracasó  por problemas financieros y porqué las ideas de Tesla para la torre (planeaba utilizar la Tierra como conductora de la electricidad a todo el globo) no funcionaron. Algunos expertos de la actualidad han intentado estudiar cómo se suponía que funcionara la Torre Wardenclyffe, pero generalmente terminan con más preguntas que respuestas. No está del todo claro qué método pretendía utilizar Tesla para transmitir y muchos creen que tal vez ni siquiera él mismo lo tenía definido.

Tesla y la nanotecnología

Pero ahora vamos a hablar de mi libro, hablemos un poco de nanotecnología y que pinta Tesla en todo esto: Científicos de EE UU logran que la materia forme cables y transmita electricidad sin tener que tocarla. Han aplicado a la nanotecnología una bobina que ingenió Nikola Tesla en 1891

El material crea cables por sí mismo y es capaz de alimentar circuitos LED. Rice University / Reuters Live

Nikola Tesla se empeñó en conseguir que la electricidad viajara por el aire, sin cables, igual que las ondas de radio. En parte lo logró, aunque solo a poca distancia y gracias a una bobina que, además del uso científico, ha servido de atrezo para innumerables laboratorios en la ficción.Quién le iba a decir a Nikola Tesla que más de 60 años después de su muerte iba a seguir innovando. Uno de sus inventos, una bobina para transmitir electricidad de forma inalámbrica, ha logrado unir nanotubos de carbono creando circuitos eléctricos, y todo ello sin mantener contacto físico. Después de su invención esa especie de bola que deshilacha rayos a su alrededor va a servir para que, irónicamente, sea la electricidad la que cree cables, como de la nada.

La idea de Tesla era transmitir energía de forma remota mediante este aparato. Ahora unos investigadores de la Universidad de Rice (EEUU) le han encontrado una nueva utilidad. Han utilizado la bobina para electrificar nanotubos a distancia.. Se han servido de un fenómeno, llamado teslaforesis, por el que la bobina electrifica a distancia porciones de materia (nanotubos de carbono) y provoca que se alineen formando cables. Este autoensamblaje se produce sin que haya que tocar el material en ningún momento.

Al recibir la corriente eléctrica, los nanotubos reaccionan uniéndose para formar estructuras parecidas a cables, capaces de transmitir electricidad. Es sorprendente, pues reaccionan como si de un campo de fuerza se tratase. Gracias a la corriente que los atraviesa, consiguen iluminar dos luces LED con las que entran en contacto.

Aunque ya se había conseguido inducir movimiento a través de este fenómeno físico, solo se había logrado que funcionase en distancias muy pequeñas, en el mundo microscópico. El estudio demuestra que es posible aplicarlo a mucha mayor escala; el cable más largo ahora creado alcanza los 15 centímetros. Además, el equipo confirma que se pueden usar para alimentar con electricidad pequeños circuitos LED construidos con nanotubos.

Los resultados del experimento han sido publicado en la revista ACS Nano, y al proceso le han puesto el nombre de “teslaforesis”, en honor al ilustre inventor.

La nueva utilidad encontrada a este invento de Nikola Tesla supone todo un avance en el campo de la nanotecnología. Gracias a la bobina se podrá electrificar elementos a distancia, lo que hará más fácil tareas relacionadas con los circuitos eléctricos.

Nadie advirtió a Tesla de que su bobina enemiga de los cables ayudaría algún día a crearlos.

Espero que os haya gustado!